«Es un placer estar escondido, pero un desastre no ser encontrado». —D. W. Winnicott
En el Día Mundial de la Salud Mental, nos preguntamos cuántos niños y adolescentes siguen escondidos en su sufrimiento, sin que dispongamos de los recursos necesarios para encontrarlos, escucharlos y ofrecerles la atención que necesitan.
Los datos son cada vez más alarmantes.
La salud mental de niños y adolescentes necesita de una escucha atenta, una atención especializada y contar con recursos específicos y suficientes para poder atenderles con la rigurosidad que esta etapa necesita.
El compromiso de los profesionales, tanto en la sanidad pública como en la práctica privada, resulta imprescindible, pero no puede sustituir la responsabilidad de las instituciones de garantizar los recursos necesarios para atender el sufrimiento psíquico de los niños, los adolescentes y sus familias.
La salud mental de niños y adolescentes debe ser una prioridad.
Desde SEPYPNA, reclamamos un compromiso institucional firme y sostenido con la salud mental infantojuvenil para que podamos encontrarlos, sostenerlos y acompañarlos.